En los últimos días se han producido una serie de acontecimientos que han llevado, al gobierno español, a declarar el estado de alerta en todo el país por la crisis sanitaria creada por el virus COVID-19.

Ayer la Conferencia Episcopal Española y  los obispos gallegos han emitido comunicados, con medidas dirigidas a todos los católicos. Igualmente el Ayuntamiento, la Xunta de Galicia y el Gobierno de España han dictado normas, de obligado cumplimiento por todos, que ponen límites a determinados derechos fundamentales.

Los obispos gallegos nos dicen que “…se suspende las celebraciones comunitarias y públicas de la Santa Misa…” y que aconsejan “…a las diferentes asociaciones y movimientos de nuestras Iglesias diocesanas que suspendan posibles encuentros previstos…”

Por otro lado la Conferencia Episcopal nos invita a vivir “…la Cuaresma y la Semana Santa de una manera nueva…”; una Semana Santa “…carente de algunos signos litúrgicos comunitarios y de las expresiones de la devoción popular en la calle…”

Tras el estudio de estos escritos y consultado a Don Nicolás, nuestro consiliario, nos hemos visto en la necesidad de publicar este comunicado.

Como dice la Conferencia Episcopal, como cristianos, tenemos que vivir estos momentos con responsabilidad ciudadana y con exigencia de amor fraterno con el prójimo para prevenir el contagio.

Como consecuencia a este llamamiento a la responsabilidad y fraternidad cristiana, y para garantizar la salud de nuestros cofrades, de sus familias y de los que asisten a nuestros actos y celebraciones, la Junta Directiva de esta Cofradía ha tomado los siguientes acuerdos:

  • Suspender todos los actos de la Cofradía que estaban previstos para esta Cuaresma: acompañamiento del rezo de los Vía Crucis de los viernes, venta de pastas, ensayo de porteadores…
  • Suspender la procesión del Vía Crucis penitencial del Viernes Santo, y la asistencia al resto de procesiones y actos a los que acudíamos en Semana Santa.
  • Si la situación actual mejorase, y las normas legales nos lo permitiesen, se retomarían las actividades.

 

Esto no quiere decir que no vayamos a vivir la Cuaresma y la Semana Santa, como cristianos: acompañando a Jesús, y a su Madre, en esos momentos de dolor. Lo haremos de una manera nueva, más intimista, a lo mejor más auténtica. Es un reto que se nos plantea, y del que seguro que vamos a salir más reforzados. El vivirla desde nuestros hogares, con nuestros seres queridos, puede llevarnos a reflexionar sobre lo que es importante en nuestras vidas. Además la ausencia de distintas distracciones que tenemos en nuestro día a día, pueden hacer que descubramos mejor el Misterio Pascual.

Seguiremos en contacto con todos vosotros a través de nuestras redes sociales.

 

La Coruña, 14 de marzo de 2020

 

La Junta Directiva de la

Cofradía de la Pasión del Señor y de Nuestra Señora del Mayor Dolor.

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